PARA PAUJAN
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Y moví mis enérgicas piernas de caminante y al monte azul tendí. Cargué la noche entera en mi dorso de Atlante.. Cantaron los luceros para mí. Amaneció en el río y lo crucé desnudo y chorreando la aurora en todo el monte hendí. Y era el sabor sombrío que da el cacao crudo cuando al mascar lo muelen los dientes del tapir. Pidió la luz en hueco para saldar su cuenta (yo llevaba un puñado de amanecer en mí). Apretaron los cedros su distancia, y violenta reunió la sombra el rayo de luz que yo partí. Sobre las hojas muertas de cien siglos, acampo. Vengo de la montaña y el azul retoñé. Arqueo en claro círculo la horizontal del campo. Sube, sobre mis piernas, todo el cuerpo que alcé. Rodea el valle. Hablo, y alrededor, la vida, sabe lo que yo sé. |
Bueno amigo espero que te haya gustado, elegi este poema por que se que tú y yo, compartimos el amor y la pasión por los viajes, y creo que tambien compartimos Isla, así que un dia podriamos quedar para tomar un cafe y charlar comodamente de nuestros viajes por lo largo y ancho de este mundo.
Que tengas un lindo día, te lo deseo con todo mi corazón. Tú nueva amiga y espero que por muchisimo tiempo Acharia














loislane dijo
QUé bonito super acharia... qué forma tan bonita de demostarr la amistad, con palabras e imágenes... yo aún no tengo amiga/o especial... como con el amigo invisible, tardará en llegar. Nunca tengo suerte en este aspecto.
Mi deso para ti es que hoy te quieran mucho, pero mañana y siemrpe ese amor se mantenga y se fortalezca...
Mil besos para ti y para el gran Pimfli
14 Febrero 2007 | 11:18 AM